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Preparación artesanal de churros con azúcar junto a una taza de chocolate en un obrador

De churrerospara churreros

Dos generaciones de oficio. Fuimos churreros antes que proveedores: por eso hablamos tu mismo idioma.

Así empezó todo

Nacimos en el corazón de un obrador tradicional

Fotografía histórica original de la Churrería y Repostería J. Argilés

Las buenas recetas no salen a la primera. Se prueban, se corrigen y se repiten hasta que salen solas. La nuestra empezó en 1958, cuando José Argilés Luz abrió su primera churrería en Barcelona. A base de madrugones y de un respeto enorme por el oficio, aquel pequeño mostrador acabó haciéndose un nombre en la ciudad y ganándose un lugar en el corazón de los barceloneses.

Fueron aquellas largas noches junto a la freidora, con un calor que no daba tregua, el olor a fritura metido en el pelo y la ropa impregnada de harina blanca, las que le enseñaron lo bonito que puede llegar a ser un oficio tan duro. José no lo vivió como un trabajo más: lo convirtió en su forma de vida. Sin saberlo, estaba dando origen a un legado que sobreviviría al paso del tiempo y que, décadas después, seguiría llevando su apellido, sus valores y el orgullo de un oficio que nunca dejó de sentir como propio.

Fotografía de apoyo: un repartidor descarga un saco de harina de una furgoneta blanca cargada con cajas, sacos y garrafas de aceite

De la churrería a la distribución especializada

Esa pasión por el oficio llevó a José a presidir el Gremi Artesà de Xurrers de Catalunya durante más de 40 años. Para quienes le conocían, siempre fue «Pepe»: un hombre sencillo y trabajador que nunca perdió el contacto directo con el día a día del sector.

De madrugada, mientras la ciudad aún dormía, servía churros detrás del mostrador. Allí aprendió a escuchar a sus clientes, a conocer sus necesidades y a comprender las dificultades del oficio. Su relación con otros profesionales del gremio le permitió descubrir que muchos compartían las mismas dificultades para abastecer sus negocios y encontrar soluciones adaptadas a las exigencias de su trabajo.

Fue entonces cuando la marca J. Argilés cambió de rumbo por completo. José vio la oportunidad de responder a una necesidad del sector: contar con un proveedor de confianza que conociera la churrería desde dentro, que entendiera el trabajo que hay detrás de cada producto y que supiera lo que los profesionales necesitan para sacar adelante su negocio.

Así comenzó una nueva etapa para J. Argilés, basada en una convicción que sigue definiendo a la empresa: conocer el oficio de primera mano para estar al lado de quienes lo mantienen vivo.

Conocer el oficio de primera mano para estar al lado de quienes lo mantienen vivo.
Família Argilés

Nueva identidad. Misma esencia

Hoy, Jordi Argilés, hijo de José, continúa ese legado al frente de la empresa bajo una nueva identidad: Productos Argilés. Fiel a sus raíces familiares, cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector, sigue vinculado activamente al Gremi de Xurrers de Catalunya y en 2022 recibió de la Generalitat de Catalunya el diploma de Maestro Artesano Alimentario en el oficio de churrero. Todo ello le ha permitido conocer de cerca el día a día y las exigencias reales de cada obrador.

Bajo su dirección, la empresa ha ampliado su actividad hasta consolidarse como distribuidor especializado en el sector churrero, y hoy da servicio a churrerías de toda Cataluña, además de a bares, cafeterías y pequeños comercios que confían en nuestros productos. Una evolución que nos ha permitido crecer y llegar más lejos, sin perder nuestra esencia.

Porque evolucionar también significa saber conservar lo que nos hace ser quienes somos. La experiencia junto a los fogones, el dominio de las masas y las frituras, la selección cuidadosa de las materias primas y el trato directo y familiar siguen formando parte de nuestra manera de trabajar. Son conocimientos y valores transmitidos de generación en generación que mantenemos vivos cada día, con la misma dedicación de siempre.

Fotografía de apoyo: atención cercana entregando churros en una churrería

1. COMPROMISO EN EL SERVICIO

Estamos cuando nos necesitas

Entendemos que detrás de cada pedido hay una churrería que necesita funcionar cada día. Por eso apostamos por la atención directa, el trato cercano y un servicio pensado para acompañarte en tu actividad diaria. Porque nuestra relación no termina cuando entregamos un pedido.

Productos para churrería en un obrador

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